Afrontar los cambios en la industria alimentaria
La cocina mediterránea destaca por ser saludable, nutritiva y muy diversa. Se ha formado durante siglos mediante el intercambio cultural y suele dividirse en dos grandes ramas: oriental y occidental.
La cocina mediterránea es una de las más destacadas por su carácter saludable y su alto valor nutricional. Reconocida mundialmente gracias a sus condiciones climáticas y a la variedad de alimentos que se cultivan, se ha desarrollado a lo largo de cientos de años mediante la interacción con diferentes culturas. La cocina mediterránea suele considerarse en dos categorías: oriental y occidental. Surge al combinar sabores similares con especias e ingredientes locales. La cocina mediterránea oriental abarca Grecia, Egipto, Marruecos, Líbano y Siria. La cocina mediterránea occidental incluye Francia, Italia y España. Con el establecimiento del dominio del Imperio otomano en diversas regiones en el pasado, muchos sabores de la cocina mediterránea llegaron a Turquía. Estos platos, que influyeron en la formación del gusto local, se han convertido con el tiempo en imprescindibles de la cocina turca.